The Perfection (2019)
Ahora, cuando estamos a las puertas del 2020 y la tecnología en el cine parece haber tocado un techo y no hay escena por más increíble que parezca que las computadoras no puedan hacer realidad en una pantalla, entonces estamos asistiendo a una era dominada por la informática, los algoritmos, las estadísticas, los números detrás. Una tecnología más cerca de The Social Network que de Terminator. Nuestro comportamiento transmitido a una máquina y de esa máquina transmitido a un equipo de marketing. La nueva película de ¿terror? de Netflix es una muestra de lo peor de esta marca y de esta era. Una película que trata de ser una serie y en donde cada secuencia juega con un género distinto hasta que todo pierde el sentido. Del drama lésbico con música clásica pasa al body transformation más asqueroso de bichos y vómitos y de ahí pasa al subgénero de turistas extraviados en medio de la nada y de ahí a la automutilación de Saw, y de ahí salta al cine de venganza coreano, y de ahí al género de sectas de millonarios pervertidos en mansiones, y de ahí a quién sabe qué porque uno se termina aburriendo y perdiendo y mirando el celular entre tanto salto, y quizás ese sea el objetivo. O sino The Perfection simplemente es una burla. Todo es un cliffhanger tras otro, una mezcla de recursos insertados sin ningún criterio, como si lo hubiera hecho una máquina, pero no, hay personas detrás de esto, y eso es lo más triste. Netflix ha dado productos que ya pueden ser considerados clásicos y esenciales como The Night comes for us y las televisivas Wild Wild Nation y Abducted in Plain Sight, pero también es extremista, capaz de lo mejor y lo peor como buena máquina, porque su dios son los algoritmos, entonces van experimentando con nosotros con producto tras producto, y por momentos tan fríamente que salen cosas como The Pefection, una película prometedora que va derrapando más pronto que tarde, hasta terminar dando vergüenza ajena, desaprovechando todas sus ideas, su producción, sus actores, un intento más de meter una serie dentro de una película streaming, creando algo deforme, como ya lo habían hecho Apostole y Hold the Dark, por ejemplo. ¿Spielberg tiene razón?

Comentarios
Publicar un comentario